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Cuando la Medicina Tradicional Falla, MEDITA

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Hay enfermedades científicas y enfermedades no científicas. Hay maneras científicas y maneras no científicas de enfermar. Todas las enfermedades que tienen su origen en el nivel psíquico de la persona y se manifiestan a nivel físico, no se pueden curar de forma científica.

La medicina científica aborda al hombre desde un punto de vista científico, pero la medicina científica no es eficaz al 100% porque el hombre en su interior es imaginativo, inventivo y también proyectivo.

En realidad la persona a la que la medicina científica no le sirve de ayuda es porque está enferma por causas no científicas. ¿qué significa estar enfermo debido a una razón no científica? Conozco a una mujer joven que se volvió ciega pero su ceguera era psicológica en realidad sus ojos no estaban afectados.

Los oculistas dijeron que sus ojos estaban perfectamente que la chica estaba mintiendo pero la chica no mentía porque si se la conducía hacia el fuego seguía recta hacia el fuego; si se la conducía hacia una pared chocaba contra la pared lastimándose la cabeza.

La chica no estaba fingiendo realmente no podía ver con sus ojos, pero la enfermedad estaba más allá del alcance de los médicos.

Me trajeron a la chica y traté de entenderla averigüe que estaba enamorada de alguien pero que los miembros de su familia no le permitían ver a esa persona. Cuando le pregunté a la chica me dijo que no deseaba ver a nadie excepto a la persona que amaba esa determinación de no ver a nadie excepto a la persona que amaba tuvo un profundo impacto a nivel físico en su organismo.

Si tal intensidad está presente en la determinación los ojos se vuelven psicológicamente ciegos. Los ojos perderán la visión esto no puede entenderse en un examen anatómico de los ojos porque la anatomía es normal. El mecanismo de la visión está operativo simplemente el espectador que estaba detrás de esos ojos se ha ausentado, se ha quitado de en medio.

Esto mismo lo experimentamos en nuestra vida diaria aunque no somos conscientes de ello. El mecanismo de nuestro cuerpo funciona solamente cuando nuestra presencia está ahí detrás. 

Imagínate a un muchacho joven que jugando hockey se lastima la pierna está sangrando pero no se da cuenta; los demás ven que está sangrando pero él no lo percibe, media hora después cuando el partido ha concluido se mira la pierna y empieza a lamentarse; le duele mucho la herida de su pierna es real; el mecanismo sensorial de su pierna funciona perfectamente; ha estado en funcionamiento todo el tiempo.

Pero ¿por qué no recibió antes el mensaje? Su atención no estaba en la pierna; su atención estaba en el juego y la concentración era tal que no le quedaba atención para notar su pierna. La pierna le debe haber estado enviando señales,    los músculos y los nervios deben haberse crispado. La pierna debe haber llamado a todas las puertas debe haber marcado todos los números pero en el otro lado de la línea el hombre estaba dormido, estaba profundamente dormido, estaba presente en otro lado.

Le dije a la familia de la chica que debido a que no se le permitía ver a la persona que quería ver; se había suicidado parcialmente. Los ojos se habían suicidado; permitan la que se encuentre con su amado les dije, que tiene eso que ver con sus ojos replicaron ellos les pedí que lo intentaran al menos una vez…

Tan pronto como le comunicaron a la chica que podía reunirse con su amado que llegaría a las cinco se abalanzó hacia la puerta y recobró la vista. Esto no es un engaño.

En los experimentos bajo trance hipnótico, se ha visto a una persona hipnotizada que se le pone una piedra en sus manos y se le dice que es carbón incandescente, y se comporta de la misma forma que si tuviese un carbón incandescente en sus manos. La arrojará y empezará a gritar lamentándose por haberse quemado.

Hasta este punto es fácilmente comprensible pero también le saldrán ampollas en sus manos. Entonces surge la dificultad si el mero hecho de imaginar que tienes un carbón incandescente en tus manos puede provocarte ampollas; entonces será peligroso tratar esas ampollas a nivel físico. El tratamiento de esas ampollas deberá empezar a nivel mental.

Hemos sido capaces de ir eliminando las enfermedades que afectan al cuerpo, pero a la vez, las enfermedades de origen mental han aumentado. Actualmente, incluso aquellos que analizan en términos estrictamente científicos, han empezado a aceptar que al menos el 50 por ciento de las enfermedades tienen su origen en la mente.

 En la india, el 95% de las enfermedades que observamos son físicas pero en Estados Unidos, las enfermedades mentales van en aumento. 

Las enfermedades de la mente suelen empezar interiormente y se proyectan hacia el exterior. Son enfermedades que se expanden hacia fuera; mientras que las enfermedades del cuerpo se proyectan hacia adentro.

Si intentas tratar los síntomas físicos enfermedad mental, la enfermedad encontrará inmediatamente otra forma de manifestarse. Tal vez podamos detener las pequeñas goteras de una enfermedad mental en un punto o en un segundo o en un tercer punto, pero con toda seguridad se manifestarán en un cuarto y en un quinto punto. Intentará manifestarse en el punto más débil de la personalidad del individuo. Por eso a menudo el médico no es capaz de tratar una enfermedad y además es responsable de haber multiplicado los síntomas de la propia enfermedad. Lo que puede salir a través de un solo lugar empieza a verterse por varios lugares porque hemos construido diques en diferentes puntos.

Para mí la meditación es la sanación del otro extremo del ser humano. Naturalmente las medicinas dependen de la materia, de sus componentes químicos.

La meditación depende de la consciencia. No hay pastillas disponibles para la meditación. Se han dedicado muchos esfuerzos a la producción de píldoras para meditar pero nunca existirá una píldora para la meditación. En realidad el mero intento de producir tales píldoras delata esa vieja obstinación de tratar solamente el nivel físico, de tratar solamente desde el exterior. Incluso aunque afecte a nuestra psique seguirá siendo un tratamiento externo, no provendrá del interior.

No se puede llegar al ser más profundo del hombre a través de algún medio químico; cuanto más profundamente nos adentramos en el interior menor es el efecto de la química, cuanto más profundizamos en el ser menos significativa se vuelve la aproximación física y material, y más significativa se vuelve una aproximación no material o cíclica.




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